23 de junio de 2009

Observando....





El día de hoy estaba observando la entrada de luz a través de mi ventana cuando estaba amaneciendo y eso me ha puesto a pensar en muchas cosas








Amanecer.




Cuantas veces hemos presenciado un amanecer??, creo que pocos de nosotros lo hemos hecho, porque normalmente cuando el astro rey nos da la bienvenida a un nuevo día nosotros generalmente nos encontramos vagando aun en el reino de Morfeo, o si andamos de parranda estamos mas ocupados en otras cosas que en en apreciar ese momento tan común y tan normal como respirar, pero que pocas veces apreciamos.






El amanecer trae consigo un sin fin de oportunidades, de nuevas esperanzas, de renovadas energias pero sobre todo infinitas experiencias.




Por que vivir un nuevo día es aprender, adquirir un poquito de sabiduria.


Aunque tantas veces estamos tan automatizados que raramente nos tomamos un minuto para agradecer lo que hoy en día la vida nos ofrece, estamos tan ocupados con el trabajo, con la tarea, con los problemas, que desperdiciamos lo que realmente vale la pena.


La familia, los amigos, la cultura, la naturaleza, que nos abren sus corazones para disfrutar esta vida a veces tan caótica.



Nos preocupamos por obtener día a día aquello que al final de camino no nos llevaremos, dinero, casas, autos, posesiones materiales, que lejos de llenarnos nos vacian más y más.


Y del amanecer se deriva otro suceso.


Atardecer.



El momento en el que sol se oculta para nosotros, cuando nos brinda la oportunidad de reflexionar, analizar, revalorar.



Es cuando la obscuridad nos cubre con su negro manto y nos invita a descansar, a rememorar de todo lo que el amanecer nos trajo consigo, porque es cuando el sol se oculta cuando muchos de nuestros miedos afloran, cuando nos persigue la soledad del alma, cuando los demonios internos se dejan escuchar con mas fuerza, por tradición se cree que en la noche habita el mal.


yo creo que el mal esta tanto en la luz como en la obscuridad, porque el mal lo hacemos nosotros mismo, somos nosotros quienes dañamos a nuestro planeta, a los animales, a nuestros semejantes.


Cada amanecer y cada atardecer deberian servirnos para tratar de cambiar todo lo malo que hay en nosotros, buscar la perfeccion propia y no la ajena, perfección dentro de la imperfección para los demas.


Pero siempre buscando el equilibrio con aquellos que nos rodea, porque lo que es bueno para nosotros tal vez para otras personas sea malo, hay que buscar el punto donde no dañemos ni a otros ni a nosotros mismos.
Porque asi como los rayos de Sol se abren al amanecer brindandonos su calor y luz, nosotros debemos brindarnos a nuestros semejantes.
Y asi como la luz se repliega para dar paso a la obscuridad, asi nosotros debemos autoanilizarnos para correguirnos, para probarnos a nosotros mismos que podemos ser mejores.
Porque somos como el mismo sol.
Es sólo cuestión de pensarlo un poco.

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